Monterrey, Nuevo León. Viernes 8 de agosto. A punto de las 9 pm, el Foro Tims ya se había convertido en el epicentro del buen rollo. La raza llegó puntual y lista para bailar, cantar y dejarse llevar por la magia de la segunda edición del Sirenas Fest. La apertura corrió a cargo de La Siniestra, con Melissa Hernández al frente, quien con su voz y la banda al cien pusieron a todos a mover el esqueleto con un ska sabrosón que se coló directo al corazón. La experiencia en años de buen ritmo resumidas en 40 minutos que valieron cada segundo.



Sin bajarle el ritmo, desde Monterrey nos llegó la frescura de New Lion Ska, esa banda que sabe cómo encender el ambiente con trompetas, metales y un reggae que pega directo a los pies. Con ellos, la pista ya estaba más que caliente para la fuerza femenina que venía en camino. Un momento especial fue cuando la talentosa Scarlett, hija de la saxofonista Mayela, subió para demostrar que la nueva generación también está lista para tomar el micrófono y el escenario.


Pero la cosa no paró ahí: llegó Ximbo, una rapera con casi 30 años en la escena que se plantó con flow y palabras afiladas. Sus rimas dejaron claro que el hip hop con mensaje, pasión y verdad nunca pasa de moda. Visuales creativos y colaboraciones en vivo subieron la intensidad mientras el público se entregaba con manos arriba y coros que retumbaban en todo el foro. “Nunca dejen de hacer lo que aman, no importa la edad que tengan”, lanzó Ximbo, un mensaje que caló hondo entre jóvenes y no tan jóvenes.


Y llegó la cereza del pastel: las irreverentes y legendarias Ultrasónicas. Casi como Cenicientas, su set comenzó antes de entrar a la media noche, pero la espera valió la pena. Desde “Que grosero” hasta “El monstruo verde”, su punk garage encendió la mecha de una noche que no olvidaremos. Con personajes como la Pájara Peggy haciendo de las suyas, la locura y el desmadre se apoderaron del lugar. Roxxxie Glam, Jenny Bombo y Ashley en la batería pusieron a sudar y a gritar a todos, mientras la actitud y la fuerza femenina explotaban en cada acorde.








El cierre con “Quiero Ser Tu Perra” fue una fiesta total, con un invitado especial vestido de verde y máscara roja que puso la locura al máximo. El sudor, la cerveza derramada y las sonrisas de oreja a oreja quedaron para el recuerdo… Porque en el Sirenas Fest no se sale igual: se sale descocado y con el corazón en fuego.
Imágenes por: Arqueles García


