Monterrey, Nuevo León. La lluvia no logró apagar el ánimo ni la entrega de Leandro Ríos en NORTEX. Durante su presentación el sábado 11 de abril en Expo Guadalupe, el cantante vivió uno de esos momentos que ponen a prueba el profesionalismo sobre el escenario: una pausa obligada por la intensidad del clima. Sin embargo, lejos de convertirse en un obstáculo definitivo, fue solo un breve paréntesis dentro de un show que terminó por reafirmar su conexión con el público regio.
En la rueda de prensa posterior, Ríos explicó con claridad la decisión de suspender momentáneamente el espectáculo. No se trataba únicamente de incomodidad, sino de seguridad. Con toneladas de equipo, estructuras metálicas y energía eléctrica en juego, cualquier descarga podía representar un riesgo mayor. “Un rayito no solo para el baile, puede causar un daño irreparable”, comentó, dejando ver la responsabilidad que implica montar un show de gran escala.
Aun con ese escenario adverso, el artista regresó al escenario con la misma intensidad que lo caracteriza. La gente no se fue. Esperó. Y él respondió. Hubo canto, baile y ese sello distintivo que ha construido a lo largo de su carrera: cercanía total con su público, incluso bajando del escenario cuando las condiciones lo permiten.
Uno de los puntos más destacados fue la ausencia de pirotecnia, decisión que no pasó desapercibida. En respeto al zoológico ubicado a un costado del recinto, el equipo optó por sustituir los efectos explosivos por alternativas como CO₂, papeles y efectos visuales. Un cambio que, lejos de restar, sumó a una narrativa más consciente del espectáculo, donde el respeto por la vida animal se colocó por encima del impacto visual.
Más allá del show, Ríos compartió una faceta más personal. Su motor, dijo, es su familia: su esposa y sus hijas, quienes siguen cada presentación con emoción, ya sea en vivo o a través de videos. Esa dualidad entre el artista explosivo en el escenario y el padre presente en casa marca hoy su inspiración. “Ya me encontré otra vez”, afirmó, reconociendo una etapa en la que se permite disfrutar sin reservas.
El cantante también adelantó lo que viene: el próximo 9 de octubre regresará a la Arena Monterrey con un espectáculo que promete superar sus propias expectativas. Con invitados ya confirmados y una producción en desarrollo, busca mantener esa tradición de ofrecer cada año algo más grande.
La noche en NORTEX dejó claro algo: ni la lluvia ni los imprevistos detienen a un artista que entiende su compromiso. Y mientras el público siga ahí, Leandro Ríos seguirá respondiendo.


