Monterrey, Nuevo León. La tarde del sábado 28 de marzo, el bullicio del Tecate Pa’l Norte dio paso a un momento más introspectivo. Tras su presentación en el Escenario Fusión Telcel, Micky Huidobro compartió con medios el pulso de su faceta solista, un proyecto que nace desde la urgencia de crear sin ataduras.
Con más de tres décadas dentro de Molotov, el músico explicó que esta nueva etapa no responde a una ruptura, sino a una necesidad: tener tiempo. Tiempo para grabar sin depender de agendas colectivas, presupuestos o procesos largos. Así, casi de forma espontánea, logró concretar un disco en apenas unas cuantas sesiones, capturando una energía directa, sin sobreproducción.
Este proyecto también le ha abierto la puerta a explorar territorios que no encajan dentro del ADN de Molotov. Letras más personales, temáticas distintas y una narrativa que no busca representar a una banda, sino a un individuo. Es ahí donde su propuesta encuentra una identidad propia, todavía en construcción, pero con una intención clara.
Lejos de establecer límites rígidos, Huidobro reconoce que algunas canciones podrían transitar entre ambos mundos. Sin embargo, hay otras que nacen con un sello completamente solista, reflejando intereses y perspectivas que simplemente no pertenecen al universo colectivo de su banda.
El público de Monterrey jugó un papel clave en esta presentación. Exigente por naturaleza, respondió con curiosidad y apertura, conectando desde los primeros momentos. Entre risas, sorpresa y reconocimiento, el músico encontró una recepción que superó expectativas y reafirmó el potencial de este nuevo camino.
El reto no fue menor: alternar entre distintos formatos durante el festival implicó un desgaste importante, pero también una oportunidad para probar los alcances de su propuesta. El resultado, según sus propias palabras, fue más que satisfactorio.
Con una pausa próxima en la agenda de Molotov, Huidobro planea llevar este proyecto a más escenarios, sumar nuevas canciones y seguir moldeando una propuesta que, aunque joven, ya empieza a resonar con fuerza propia.


