Monterrey, Nuevo León. Lo que se vivió en la Arena Monterrey el viernes 17 de abril, no fue un concierto… fue una fiesta total. La Casetera lo volvió a hacer: tercer show, 12 mil personas y una noche que se sintió como terapia musical colectiva.
Desde antes de las 9:30 pm ya se sentía el ambiente. Sombreros, botas, risas y pura buena vibra… todos listos para la famosa “Caseterapia” y cuando salieron con esos outfits morados galácticos, el lugar explotó.


La fiesta arrancó con todo desde el primer invitado: Grupo Cañaveral, que puso a bailar a toda la Arena Monterrey con su inconfundible ritmo tropical. Temas como “Tiene espinas el rosal” y “No te voy a perdonar” encendieron el ambiente desde los primeros minutos, logrando que el público se levantara de sus asientos y comenzara a vivir, sin reservas, la energía de una noche que prometía ser inolvidable.
El segundo gran momento: la llegada de Pedro Fernández. Vestido de charro, con mariachi y todo el sentimiento, se aventó “Yo no fui”, “Mi forma de sentir” y “El aventurero”. La Arena cantando a todo pulmón… piel chinita asegurada.

Luego vino el clásico “cantinazo” y de repente: Tres Tristes Tigres en el escenario. Risas, relajo y rolitas que todos coreaban. Yuly se lució cantando “Te quedó grande la yegua” de Alicia Villarreal y el público enloqueció.
La fiesta siguió con “La coloreteada”, “Muñeco”, “La burbuja” y un popurrí de Límite que puso a todos a bailar. Y por si faltaba algo… llegaron Los Payasónicos a prender aún más el ambiente.
No importaba el calor, nadie se quería sentar. Canciones como “Sr. Locutor”, “Bajo la lluvia” y “Tu forma de ser” se sentían en el alma y cuando llegó el medley de Selena… simplemente mágico.
Uno de los momentos más bonitos fue cuando todos prendieron sus celulares en “Muñeca ojos de miel”. Luces por todos lados y emoción a tope. Yuly no pudo evitarlo: se le notaba lo conmovida al ver la Arena llena por tercera vez.
Entre flores en el micrófono, aplausos y un reconocimiento de sold out por parte de Germán Chávez, quedó claro algo: La Casetera no solo da conciertos… crea recuerdos.
Y sí… se saben divertir arriba del escenario. Y nosotros abajo, también.



