Monterrey, Nuevo León. Ok, imagina esto: llegas a una rueda de prensa y lo primero que escuchas es un “¿cómo están, chicos?” súper genuino. Nada de poses raras. Así arrancó Mía Rubín su encuentro en Monterrey, y desde ahí ya sabías que la cosa iba a ser más íntima que acartonada.
Venía a presentar “Lento”, pero terminó contando mucho más que una canción. Básicamente, nos metió a su cabeza creativa… y está interesante el viaje.
Resulta que “Lento” nació de hablar del amor que uno imagina antes de vivirlo. Ese amor tipo cuento de hadas. Y aquí viene lo mejor: su crush de niña era el príncipe Eric. Sí, el de La Sirenita. Entonces la canción juega justo con eso: la fantasía vs la realidad. Como si una Mía de 5 años hiciera team con la Mía de 21.


Y sí, suena cursi… pero también divertido. Porque la canción no promete “para siempre”, más bien dice: hoy la pasamos bien, mañana vemos. Bastante honesto, la verdad.
Otro punto cool: el video. Está hecho mitad con inteligencia artificial y mitad en pantalla verde. Pero ojo, no es de “pícale y ya quedó”. Contó que fue un proceso larguísimo, súper técnico, casi artesanal. De esos proyectos donde entiendes que la tecnología no reemplaza la creatividad… la potencia.
También habló de algo muy real: la autoexigencia. De esas veces que quieres hacerlo todo perfecto y terminas bloqueado viendo el techo. Compartió que cuando llega a ese punto, sabe que ya no está siendo productivo y ahí es cuando decide parar. Punto para la salud mental.


Sobre su música, dejó algo claro: no quiere ser una copia de tendencias. Sí, el afrobeat está de moda, pero también es algo que le gusta genuinamente y eso cambia todo. Porque cuando alguien hace algo solo por pegar, se nota. Y cuando no, también.
Dato interesante: en su pausa creativa escribió como 20 canciones (sí, veinte). No con la idea de hacer un disco, sino como un “saquen todo lo que traen”. Y después se dieron cuenta de que todo tenía sentido junto. Plot twist creativo.
También se puso honesta con el tema redes: los comentarios duelen. Aunque tengas mil buenos, el malo pesa más. Pero ya aprendió a filtrar: toma en serio lo que viene de gente que admira, y lo demás… next.
Y al final, más allá de estrategias, IA y conceptos, su meta con “Lento” es bastante simple: que la gente la escuche, la baile y se sienta bien consigo misma. Ese momento de “me veo al espejo y me gusto”. Si logra eso, ya ganó.
En resumen: no fue solo promo. Fue como ver a una artista acomodando piezas de su propio rompecabezas… en vivo.
Y Monterrey, claramente, feliz de ser parte del proceso.
Imágenes por: Arqueles García


