Monterrey, Nuevo León. El escenario de Tecate Pa’l Norte se llenó de emoción con la llegada de Elena Rose, quien dejó claro que lo suyo no es solo hacer canciones… es sentirlas y hacer que otros las sientan también.
Más allá del show, lo que realmente conecta con su música es la forma en la que nace: desde lo más profundo. Elena compartió que su sonido está influenciado por géneros como el soul, jazz y R&B, pero no desde la técnica fría, sino desde la emoción. Para ella, la música siempre ha sido una forma de decir lo que no se puede explicar de otra manera.
Y eso se nota.
Su camino no empezó al frente del escenario, sino detrás, escribiendo para otros artistas. Esa etapa le dejó algo clave: aprender a ponerse en los zapatos de alguien más, entender historias ajenas y convertirlas en canciones. Hoy, esa sensibilidad es parte esencial de su propuesta.

En su paso por el festival, también presentó una nueva colaboración en vivo por primera vez, en un momento que describió como especial y muy significativo, sobre todo por la conexión con el público mexicano.
Pero si hay algo que define esta nueva etapa de Elena Rose es la intención:
hacer música con amor, con honestidad y con ganas de acompañar a la gente en su día a día.
En un momento donde la música latina está dominando el mundo, ella lo tiene claro: el futuro está en lo auténtico. En ser fiel a tus raíces, a tu historia y a tu forma de sentir.
Y si algo dejó claro en Monterrey, es que va por ese camino… y va muy fuerte.


