La noticia cayó como balde de agua fría. El lunes 4 de mayo, el primer actor Mario Iván Martínez compartió en sus redes sociales y canal de YouTube un mensaje que nadie quería escuchar: varias presentaciones en distintas ciudades del país, incluyendo Monterrey, se ven envueltas en una situación incierta y, francamente, triste.
Quienes llevábamos semanas esperando su llegada a la ciudad sentimos ese vacío peculiar que deja el teatro cuando no ocurre. No era cualquier función: era la promesa de una obra cuidada, entrañable, con ese sello que distingue a Mario Iván, reconocido por su sensibilidad escénica y su enorme aportación a la narración oral y el teatro familiar en México.
En su mensaje, el actor mencionó sedes como Torreón, Guadalajara, Pachuca, Ensenada, Tijuana, Tepic y Monterrey, invitando a los responsables de estos recintos a comunicarse directamente para aclarar lo sucedido. Sus palabras, lejos de ser confrontativas, transmitían desconcierto y una genuina preocupación por el público.
Y es que del lado de quienes esperábamos asistir, la experiencia también fue extraña. Al intentar contactar a la empresa promotora, el silencio fue la única respuesta. Sin información clara, la ilusión comenzó a desdibujarse antes siquiera de encender las luces del escenario.
Hoy queda esa sensación de oportunidad suspendida. Ojalá, como él mismo expresó, el encuentro pueda darse en un futuro próximo, en condiciones más claras y felices. Porque si algo es seguro, es que Monterrey sigue listo para aplaudirlo.
Mensaje de Mario Iván Martínez:

