La voz que se hace más cabr@na que bonita
Monterrey, Nuevo León. La carrera de Aranza es como una partitura única, llena de matices y melodías que han evolucionado con el paso del tiempo. En una charla cercana y franca, la intérprete compartió con nosotros no solo su trayectoria, sino también sus reflexiones más íntimas sobre la música, la industria, y sobre cómo vive este presente lleno de plenitud y autenticidad.
Este 28 de agosto, Monterrey será testigo del arranque de su tan esperada gira “Más cabrona que bonita”, que llega al Auditorio Río 70, en el corazón de la ciudad, para ofrecer un espectáculo cargado de nostalgia, pasión y esa energía que solo Aranza sabe imprimir en el escenario. Este concierto no es solo un show, es un viaje emotivo que recorre canciones que han marcado generaciones, invitando al público a cantar, sentir y reconocerse en cada acorde.
En la rueda de prensa, Aranza reflexionó sobre la escena musical actual y la tendencia que ella percibe en muchas artistas contemporáneas. “Cuando yo empezaba, las voces eran distintas, auténticas, con identidad propia”, nos dijo, evocando a grandes figuras como Lupe D’Alessio, Dulce y Manuela Torres, quienes nunca se confundían entre sí porque cada una era única y genuina. En contraste, hoy observa un fenómeno de similitud que va más allá del estilo y llega a la apariencia, letras y sonidos. A pesar de esto, celebra la autenticidad de artistas como Mon Laferte y Natalia Lafourcade, quienes para ella mantienen el alma y la verdad en su música, elementos que considera esenciales.
Aranza también confesó su fascinación reciente por los corridos tumbados, un género que aunque diferente a su propio estilo, la ha sorprendido por la pasión y calidad musical que percibe. Esta apertura musical habla de su espíritu inquieto y de su deseo constante por conectar con diferentes sonidos y emociones, sin perder su esencia.
Hablando del proceso creativo de su próximo disco, Aranza nos relató que ha sido un camino poco convencional, marcado por la complicidad con su productor Carlos Macías. “No es un disco planeado al pie de la letra, sino que hemos ido grabando y lanzando canciones según la inspiración y las circunstancias”, comentó entre risas. Esta dinámica de “grabamos, lanzamos, grabamos, lanzamos” le ha generado tanto estrés como estímulo, porque la incertidumbre los mantiene creativos y abiertos a la espontaneidad.
Un momento emotivo llegó cuando habló de la influencia del maestro Armando Manzanero en su carrera y en su personalidad perfeccionista. Aunque siempre fue muy exigente consigo misma, con los años ha aprendido a soltarse y aceptar sus imperfecciones. “Antes tenía que estar perfecta desde que amanecía hasta que terminábamos la gira y eso me generaba mucho estrés”, recordó. Pero ahora, con la sabiduría que dan los años y la aceptación, confiesa que “ya me vale madres” si sube de peso o si tiene arrugas, porque “vamos envejeciendo y vamos”, y eso también es parte del viaje.


Además, Aranza compartió sus sueños y proyectos, como la posibilidad de re-versionar su emblemática canción Dime en diferentes géneros, incluso con un arreglo de mariachi hecho por Sonora Dinamita que ya ha probado en vivo y que planea grabar pronto. También confesó su amor por el flamenco y la música española, admirando profundamente a artistas como Rocío Jurado, con quien sueña colaborar para hacer algo “a la mexicana” que refleje esa pasión y alma que tanto la emocionan.
Este 28 de agosto, Monterrey será el escenario perfecto para que Aranza muestre toda esa gama de emociones y sonidos que ha cultivado a lo largo de su carrera. Su gira “Más cabrona que bonita” promete ser un espacio para que el público se reconecte con esas canciones que los han acompañado en distintos momentos de la vida, un viaje nostálgico, intenso y honesto que invita a cantar sin pena y a sentir sin filtros.
Si quieres vivir una noche llena de voz, emoción y verdad, no te pierdas esta cita en el Auditorio Río 70, en el corazón de Monterrey, donde Aranza comenzará a desplegar todo su talento y su esencia, más cabrona que nunca y más bonita en cada nota.
Fotos por: Arqueles García


