“La música no es una carrera, es una maratón”
Monterrey, Nuevo León. Sonriente, relajado y con un mate en la mano, Paulo Londra llegó a su encuentro con la prensa en Monterrey dispuesto a compartir algo más que respuestas. Antes de comenzar la rueda de prensa, el argentino tomó el micrófono para presentar un adelanto de su nueva música y dejar claro que atraviesa una etapa distinta: más madura, más consciente y, sobre todo, más suya.
El cantante forma parte del cartel de Dale MIXX 2026, festival que este 15 de agosto reunió en Parque Fundidora a algunas de las figuras más importantes de la música urbana.
Para Londra, regresar a México tiene un significado especial. El cariño del público mexicano ha acompañado su trayectoria desde hace años y canciones como “Adán y Eva”, uno de los grandes éxitos de su etapa inicial, consiguieron convertirse en parte de la memoria musical de toda una generación. El tema, lanzado en 2018 y posteriormente incluido en Homerun, llegó al número uno en varios países y consolidó al argentino como una de las voces más reconocibles de la escena urbana latinoamericana.
Hoy, sin embargo, el artista asegura que ya no es el mismo.
Y no lo dice con nostalgia, sino con tranquilidad.
“Primero, la madurez”, respondió cuando le preguntaron qué ha cambiado desde sus primeras visitas a México. También habló de ser más sensible, valorar más las cosas y entender que la música es solamente una parte de una vida en la que ahora tienen un peso enorme la familia y la salud.
Esa transformación atraviesa su nueva música.
“Me Asfixia la Ciudad” es el primer adelanto de su próximo tercer álbum y abre una etapa que el propio Londra describe como más sencilla, emocional y cercana a quien es actualmente. El lanzamiento plantea una búsqueda de calma frente al ruido de la ciudad y funciona como una puerta de entrada a un disco que promete explorar sonidos y géneros que antes no había trabajado.
Durante la rueda de prensa, el cantante reveló que el nuevo álbum estará conectado con algo tan cotidiano como el cielo y sus cambios a lo largo del día. La mañana, el mediodía, la tarde y la noche representan diferentes estados emocionales y momentos de introspección.
También habrá espacio para experimentar.
Bachata, rap, canciones alegres y otros géneros formarán parte de un proyecto que, según explicó, busca mostrar todas esas versiones que hoy conviven en él.
“Puedo hacer reguetón, puedo hacer rock, puedo hacer rap, pero a mi manera”, señaló.
Esa última frase parece definir el momento creativo que atraviesa Londra: experimentar sin perder identidad.
El artista también habló de la importancia que tuvo convertirse en padre. La paternidad, explicó, transformó su disciplina, sus horarios y su manera de entender las responsabilidades. Ahora, su tiempo y sus decisiones no solamente le pertenecen a él, algo que también terminó influyendo en su crecimiento personal y artístico.
Pero quizá una de las reflexiones más interesantes apareció cuando habló de las nuevas generaciones.
En una industria que parece exigir resultados inmediatos, Londra apuesta por la paciencia. Para él, construir una carrera no consiste en conseguir un éxito y desaparecer, sino en aprender a mantenerse.
“La música no es una carrera, es una maratón que no termina.”
Después de años de éxitos, pausas, cambios y nuevas etapas, Paulo Londra parece estar corriendo esa maratón desde otro lugar.
Ya no con la urgencia de demostrar quién puede ser.
Sino con la tranquilidad de saber quién quiere ser.
Rueda de prensa:

