Monterrey volverá a vibrar este fin de semana con una de esas combinaciones que solo esta ciudad puede lograr: el mundo biker y la cumbia-reggae-punk-chuntaro power de El Gran Silencio en un festival que dejará ruido, sudor, historia… y un mensaje necesario.
Así que no olviden sacar sombreros y botas el próximo 26 de julio en el Foro Coyote de la Harley Davidson para vivir el Regio Music Moto Fest.
En la rueda de prensa previa al evento acontecida la tarde del miércoles 16 de julio en Café Iguana, entre risas, anécdotas y mucho corazón, Tony Hernández y el equipo organizador hablaron claro: esto no solo es un concierto, es un movimiento cultural. Desde las 2 de la tarde hasta las 2 de la mañana, el cartel cuenta con talento local, regional y nacional, con nombres como Sexy Angel, Relampaguitos, Migajas, Enshock, Imprezzo y, claro, El Gran Silencio como clímax perfecto a las 10:30 p.m.


“Queremos que la gente viva la experiencia completa, sin desvelarse hasta las 4 de la mañana. Cuidamos a los motociclistas, a las familias, a todos. Queremos saldo blanco y buena vibra”, compartieron los organizadores.
La escena se volvió aún más poderosa cuando Tony, con esa mezcla de sabiduría barrio y poesía callejera que lo caracteriza, reflexionó sobre los 33 años de trayectoria de El Gran Silencio. Entre bromas sobre Mick Jagger y menciones a la nueva generación que los sigue, soltó una verdad que pesa: “No está en mi presupuesto rajarme. No sé hacer otra cosa que música. Y mientras la música esté en primer plano, vamos bien.”
Además la banda celebrará el jueves 17 de julio sus primeros 33 años con una nueva rola titulada: “Estado de Emergencia”, un tema escrito por Fer Alvarado, integrante de la banda, con una colaboración de peso: Los Intocables, la leyenda de la cumbia colombiana. El video fue dirigido por Macario Ramírez, y no, no es solo para bailar: es para pensar.
“No quisimos hacer algo festivo. Este tema habla del contexto que vivimos. Está regresando el fascismo, la xenofobia, el miedo. Lo vemos en redes, en las calles, en todo el mundo. Y eso también hay que cantarlo”, dijo Tony con fuerza.
Porque sí, El Gran Silencio también sabe ser incómodo. Porque no todo se resuelve con una cumbia: a veces hace falta lanzar un grito. Uno que remueva. Uno que nos despierte.

Pero que nadie se equivoque: la noche será una celebración. A la música, a la amistad, a la resistencia. Tony incluso soñó en voz alta con un festival futuro lleno de bandas con las que compartieron barrio, tarima y tiempo: Cabrito Vudú, Prófuga del Metate, Mamíferos Habituales, Botica Jerez, Trino Peligroso, Maldita Vecindad, Caifanes, Café Tacuba.
¿Lo armarán para los 40? ¿Para el Tostón? Quién sabe. Lo cierto es que si de algo estamos seguros es que El Gran Silencio sigue, porque es más que una banda. Es una forma de vida.
Y mientras haya raza que escuche, piense y se mueva al ritmo de una buena canción, la historia seguirá rugiendo, en cuatro tiempos y con la bocina a todo volumen.
Puedes consultar la rueda de prensa aquí:


