Crónica de un miércoles donde el arte bailó en la piel del público regio.
Hay noches que se sienten especiales desde antes de comenzar.
Y este miércoles 16 de julio en el Museo MARCO fue una de ellas.
Con motivo de un año más de vida, el icónico recinto de arte contemporáneo arrancó sus ya tradicionales Noches de Verano, una serie de encuentros donde la música, la fiesta y el arte conviven sin poses, sin barreras, y con una consigna clara: el arte es para todos.
La fiesta de este miércoles fue total. DJ Suxxy abrió la noche con un set vibrante que puso a bailar hasta al concreto. La explanada del patio central del museo estaba a reventar. No cabía ni una sola alma más, y aún así seguía llegando gente. La música salía más allá de las paredes; se escapaba por las esquinas y se mezclaba con las risas, con las luces, con el calor del verano regio.









Y luego… llegó él: Poniboy.






Un artista que no solo trae beats y melodías, sino un mensaje sincero. Antes de subir al escenario, nos compartió con humildad lo que significa para él presentarse en un lugar como el MARCO: “Es un honor. Yo crecí viniendo aquí, viendo lo que pasaba en el parque, en los eventos… y hoy estar aquí como artista es cerrar un círculo muy especial.”
El público lo recibió con los brazos y los oídos bien abiertos. Desde los primeros acordes, se notó el cariño, la conexión, la entrega. Poniboy mezcló ritmos rápidos y lentos, temas nuevos y conocidos, creando un viaje musical para todos los gustos.
“He preparado un poco de todo, para agradecerle a la gente que me ha acompañado desde el inicio. Monterrey me ha visto crecer, y esta noche es para ustedes.”
Además, compartió sus planes futuros: giras por Europa, Estados Unidos y México, nuevos aprendizajes y, sobre todo, tiempo para estar con su familia. Porque Poniboy no olvida de dónde viene ni con quién quiere compartir lo bueno que le está pasando.
El Museo MARCO está celebrando en grande y con noches como esta, queda claro que no solo están promoviendo arte: están creando comunidad.

Noches así nos recuerdan que la cultura no tiene por qué ser solemne.
Que se puede bailar entre esculturas, que se puede alzar la voz frente a una obra de arte, y que la música, cuando es auténtica, no necesita escenario: vive en todos nosotros.
📅 Las Noches de Verano continúan todos los miércoles de julio en el Museo MARCO.
¡La entrada es libre y el ambiente es de otro nivel!
imágenes por: Isa Chiquett


