Una noche que nos regresó a los 2000’s y más allá
Cobertura por: Ale Sobrevilla
Monterrey, Nuevo León. El viernes 12 de septiembre, el Foro Tims se convirtió en un punto de encuentro para la nostalgia, la emoción y la música en vivo. Mucha gente llegó con esa chispa en los ojos de quien sabe que está a punto de vivir algo especial. Y lo fue: el concierto de Playa Limbo terminó siendo más que una promesa cumplida, una velada llena de sorpresas que quedará guardada en la memoria de los asistentes.
La noche comenzó con la participación de Daniela Calvario, quien logró encender el ánimo de la gente que de inmediato se unió a corear sus canciones. Ese arranque fue la antesala perfecta para lo que todos esperaban: la aparición de Jass Reyes, guapísima y con esa voz espectacular que hizo que la espera valiera totalmente la pena.


El viaje musical fue un regreso a los inicios de los 2000’s. Apenas sonaron temas como “El eco de tu voz”, “El tiempo de ti” y “Aún pienso en ti”, el público se sumergió en un mar de recuerdos y emociones, reconociendo en esas canciones la esencia que ha marcado la identidad de Playa Limbo.




Pero no todo fue nostalgia. La banda sorprendió con reversiones magistrales, entre ellas “Los Amantes” de Mecano y “Si una vez” de Selena Quintanilla. Esta última prácticamente renació gracias a la tesitura de Jass Reyes y al toque delicado de cada integrante de la banda, que mostraron respeto absoluto por la canción, por la artista y por el público. El resultado fue bellísimo, casi hipnótico.


Entre los asistentes, la emoción era compartida. Fher Ochoa y Yazmín García, quienes viajaron desde Torreón, confesaron que la experiencia valió totalmente la pena: habían esperado verlos en su ciudad, pero la oportunidad no se dio. Monterrey y el Foro Tims terminaron siendo el escenario perfecto para cumplir ese deseo.
También hubo voces críticas pero agradecidas, como la de Nohemí Díaz, profesora de música y una de las ganadoras de boletos, quien expresó:*“La artista invitada abrió el show con entusiasmo y fans coreando, pero su propuesta vocal careció de fuerza y técnica, dejando al público dividido, pero después, Playa Limbo se adueñó del escenario con un show lleno de energía, músicos de gran nivel y una complicidad única entre la vocalista y la banda. ¡Un cierre redondo y disfrutable!”



Lo que quedó claro es que Playa Limbo logró unir generaciones: desde jóvenes y niños hasta adultos que crecieron con sus canciones, todos cantaron a una sola voz los éxitos que los han llevado hasta este punto de su trayectoria.
Un concierto que no solo confirmó la evolución de la banda —con esa mano de Adanowsky que aún se siente en sus nuevas versiones—, sino también el cariño intacto de sus fans. Pocas horas, sí, pero suficientes para recordarnos por qué Playa Limbo sigue siendo una de esas bandas que tocan fibras profundas y logran, al menos por una noche, hacernos regresar al lugar donde empezó todo.


