Monterrey, Nuevo León. Hablar de Jaz es hablar de disciplina, de sueños que no se abandonan y de una autenticidad que conecta. Muchos la conocen como la regia colombiana, esa creadora de contenido que entre TikTok e Instagram suma más de 20 mil seguidores. Pero detrás de cada publicación hay mucho más que tips de maquillaje: hay una historia de constancia, de escenarios soñados y de una vida que se reinventa una y otra vez.
Su camino comenzó en las artes escénicas, con la ilusión de brillar en el escenario. Sin embargo, la vida le mostró que su verdadera misión estaba también en el detrás de cámaras, transformando rostros, iluminando sonrisas y recordando a las mujeres que la belleza es, ante todo, un reflejo del interior. Desde entonces, el maquillaje se volvió su lenguaje y su manera de empoderar.
Este último año, Jaz dio un paso más allá: salió de su zona de confort para impartir su primera masterclass de maquillaje, condujo eventos y se plantó en pasarelas y ruedas de prensa como una voz fresca y cercana. “Todavía hay días que no me creo todo lo que está pasando”, confiesa, entre risas y agradecimiento.
Lo interesante es cómo su formación en teatro le dio herramientas que hoy aplica en cada curso: entender luces, sombras, escenarios y emociones. “La iluminación lo cambia todo, no solo en un maquillaje, también en la manera de mostrarnos al mundo”, explica. Y ese detalle es clave en su filosofía: aprender a iluminar, literal y metafóricamente, lo mejor de cada persona.
A pesar del ritmo intenso de eventos y proyectos, Jaz no pierde el piso. Equilibra su rol de creadora con la vida familiar, se organiza con agendas y alarmas, y sobre todo, mantiene la gratitud como brújula. “No me aferro a nada, dejo que la vida me sorprenda, pero siempre con disciplina y constancia”, asegura.
Hoy, Jaz vive lo que aquella niña de ocho años soñaba: escenarios, público y creatividad. ¿El futuro? Le ilusiona actuar, quizá en un video musical o en una serie de Netflix. Pero mientras tanto, se concentra en seguir aprendiendo, enseñando y recordando que el maquillaje no es una máscara, sino un puente hacia la seguridad personal.
Pueden conocer más detalles checando su entrevista dando click aquí:


