Monterrey, Nuevo León. El clásico del ballet volvió a brillar bajo el cielo de Monterrey. Este viernes, el Ballet de Monterrey celebró 35 años de “Giselle” con una función inolvidable en el marco del Festival Internacional Santa Lucía (FISL), llenando por completo la Explanada de los Héroes y envolviendo a cientos de asistentes en una historia de amor, traición y redención.
Desde su estreno en 1841, Giselle ha sido una joya del repertorio mundial, pero verla interpretada por talento regio tiene algo especial: una energía viva, cercana, que late con el pulso del norte. Laura Barbosa, como la joven campesina de corazón puro, y Michel Parreño, como el noble disfrazado que rompe su destino, ofrecieron una interpretación intensa, dirigida con elegancia y precisión por Yosvani Ramos.
Cada paso, cada giro, cada mirada fue una pincelada que recordó por qué el Ballet de Monterrey es una de las compañías más sólidas y queridas de Latinoamérica. Fundado en 1990, el grupo ha sabido construir un puente entre la danza clásica y la esencia contemporánea de nuestra región, convirtiéndose en un símbolo de orgullo para la ciudad.




La función de Giselle no solo celebró un aniversario: reafirmó el compromiso del ballet con el festival y con el público, que año tras año se reencuentra con la magia del arte al aire libre. Porque cuando la danza llega a las calles, algo cambia: el cemento se vuelve escenario y la noche se llena de vida.
Y esto apenas comienza. El Festival Santa Lucía sigue encendido: este sábado se presenta Delay Physical Momentum (danza) en el Teatro de la Ciudad a las 19:00 horas, y Vivaldiano: Shining Venice, una experiencia multisensorial con música de Vivaldi, visuales 3D y danza, tomará la Explanada de los Héroes a las 20:00.
Así que ya sabes: sal, mira, escucha y siente.
El arte está en la calle, y Monterrey sigue bailando. 💃✨


