Una película de Oz Perkins. (2025)
Monterrey, Nuevo León. La noche de anoche asistí a la función que Cinépolis Galerías Monterrey otorgó a medios, invitados y ganadores de cortesías de lo que sería el próximo estreno (este 20 de febrero, cuando salga esta nota, la peli ya estará en cartelera), de “The Monkey”; la más reciente película del director Oz Perkins (director de “Longlegs”) e hijo de la leyenda del cine: Anthony Perkins, sí, nuestro querido Norman Bates.
Tengo que admitir que, al principio, llegué con algo de incredulidad y deseando con todo mi ser que la película estuviera a la altura de las circunstancias, y a la altura de lo que el apellido Perkins significa. Por fortuna no me equivoqué, ni mucho menos me decepcioné.
Stephen King escribió y publicó su relato corto “The Monkey” en 1980, fue reeditado luego en 1985 en dos publicaciones más: la colección de cuentos Skeleton Crew y en su libro The Mist, ahí fue dónde lo leí, y mi primera impresión fue, qué no me gustó… antes de ver su adaptación al cine (su Primera adaptación como largometraje, antes solo se había hecho un corto) les comenté a varios amigos y colegas escritores, fans muchos del trabajo de King: nadie, ninguno me dijo “a mí me gustó el cuento”. Todos me dijeron, “es de lo peor de Stephen King”, ahora, minutos antes de comenzar a escribir esto, lo volví a leer por segunda vez en mi vida.
Lo mismo. Sigue sin gustarme. “El Mono” fue nominado al Premio Británico de Fantasía como mejor cuento corto en 1982, no ganó. Igual entonces, nosotros nos estábamos tan equivocados.
Oz Perkins aparte de dirigir, re escribió completa la historia de “El Mono”, porque sí, no existe película y relato (o novela) que sea completa y enteramente Igual, ha habido casos dónde se acerca, por poco, pero son raras, y más: tratándose del trabajo de Stephen King (recordemos aquella historia del enojo y distanciamiento de King con Stanley Kubrick, por “The Shining”) a King no le gustó todas esas modificaciones que Kubrick puso en la peli, que no estaban en la novela… ¡pero sí fue para bien! Todo lo que recordamos de la película de El Resplandor, las escenas épicas y memoriales son de Kubrick, ¡Kubrick mejoró la historia!
Pero bueno, así es King. Puede serlo. Es el Rey del Terror.
La trama es fácil, yo siempre he pensado en El Mono cómo algo que King quiso escribir inspirado, de seguro, en historias viejas de objetos malditos que si caen en manos de personas buenas, estos objetos se vuelven la desgracia de estas nobles personas, y por consecuencia, joden a sus seres queridos, a todos los que se encuentran a su alrededor. Y me refiero y me viene a la mente: “La Pata de Mono”, relato breve de terror escrito en 1902, por W.W. Jacobs, un humorista inglés y que ha tenido varias adaptaciones para cine y televisión. Sí, leyeron bien: dije “humorista”, y esta, ahora reciente adaptación de el cuento de King está lleno de eso: HUMOR… humor negro, ácido, lleno de gore, lleno de tripas, sangre, cuerpos desmembrados, aplastados, cercenados… etc, etc.
Cuando Stephen King escribió (y visualizó) en su mente su historia, no tengo duda que pensó en ella cómo una historia de terror sobrenatural…ahora, los tiempos han cambiado, e inteligentemente, Oz Perkins visualizó su adaptación como un filme de Humor Negro y Terror Sobrenatural, por qué, ¿de dónde viene este Mono maldito? No sabemos, nunca queda claro, pero eso, ¿qué importa? Está maldito y ya.
Cuando se le da cuerda y termina de tocar sus tamborcitos (en el cuento son platillos) pero cómo ya he dicho, los tiempos cambian, y existe el Copyright y Pixar ya registró años atrás ese monito de Toy Story 3 con platillos… así que, ante el poder de Pixar, se tuvo que hacer pequeñas modificaciones.
La película cuenta con las actuaciones (geniales, sobre todo de los personajes principales), Theo James (como Hal/Bill de adultos), y Christian Convery (como los jóvenes Hal y Bill), recordemos que El Mono cae en manos de este par de hermanos gemelos y cambia sus vidas y entorno, convirtiéndolo todo en un baño de sangre… también vemos a la bella y galardonada Tatiana Masley, y en una breve aparición: al mismísimo Elijah Wood.
Los efectos especiales y los litros y litros de sangre viscosa roja y pegajosa, también son dignos de mención, el diseño de El Mono, su diabólica sonrisa maníaca y sus ojos vidriosos, los crueles chistes y asesinatos que hizo más de una vez que todos (obvio, me incluyo) nos atacáramos de risa en la sala… esta no es, repito, esta no es, una peli para personas con estómagos débiles.
Pero hay peores cosas en las noticias, en la misma vida real. Recuerden: es una peli con mucho e intenso humor negro… y algunos sustos que los harán saltar del asiento.
Y luego reír a carcajadas…
¡Ah! Y tampoco podía faltar, y fue, para mí, lo mejor de toda la función: ese breve homenaje del director a su padre, Anthony Perkins, y su máxima joya cinematográfica: “Psycho” de Alfred Hitchcock.
Es una brillante y divertida adaptación… esperemos que a Stephen King le guste.
