Los regios responden con el corazón al cantante poeta en una velada cargada de pasión, melancolía y emoción.
Ver a Alejandro Sanz en vivo es un agasajo sensorial que te hace desbordar de emoción y gusto. Así ocurrió el 20 de septiembre en la primera de las tres noches (dos sold outs) donde el cantautor se presenta en Monterrey dentro de su gira 2025 “¿Y ahora qué?”. Y la respuesta a esta pregunta es que ahora hay música, Monterrey, ciudad cercana a su “Corazón partió” donde compuso esta canción con la que corona la noche.



La gira toma el nombre de su más reciente lanzamiento, un EP con 6 cortes de los cuales interpretó “Bésame”, “El vino de tu boca” y “Hoy no me siento bien”; alternado con su grandes clásicos como “Mi soledad y yo”, “Quisiera ser”, “Amiga mía”, “Cuando nadie me ve”, “Y si fuera ella” que no dejamos de cantar inclusive mas fuerte que el mismo Sanz. Acompañando a este poeta de la canción, los arreglos de piano, percusión y metales le brinda vibrantes tonos y matices a los temas que han sido el soundtrack de nuestras vidas.



Y es que Alejandro Sanz nos quiso dar un concierto increíble dándolo todo, como él mismo lo comentó añadiendo que era una gran alegría estar en esta tierra bendita del corazón: Monterrey. A sus músicos, todos extranjeros, les presentó al público con un dejo de orgullo regio. Su amor por México también le dió a este show un toque nacionalista con la canción “Por bandera” donde cada persona en la arena sostenía papeletas de colores patrios: verde, blanco y rojo. “¡Que viva Monterrey!”, Exclamó Alejandro sonriente y en confianza con la audiencia.




La trayectoria de más de 30 años de este español ha sido para muchos de los convocados la crónica de nuestras experiencias e historias de melancolía, tormento, risa y magia que traen sanidad al alma vertidas en su profunda letra y música.









