Cobertura especial de: David Brízuela
Monterrey, Nuevo León. Un gran evento, pensado tanto para familias, como para amantes de la cultura extrema de los grandes y sonoros motores.
Fue un festival de diversión para todas las edades, ya que las familias podían no solo ir a presenciar las acrobacias, si no que había una gran variedad de actividades, que a diferencia de eventos de esta índole en otras ocasiones en la ciudad de Monterrey, este daba la sensación de estar planeado como un paseo muy completo para disfrutar del fin de semana.
El evento principal, atrajo la atención de todos los asistentes. Inició con las acrobacias de grandes pilotos provinientes de diversos países de Latinoamérica, quienes fueron vitoreados y aplaudidos efusivamente, por todo el público en una dinámica interactiva entre pilotos y asistentes. Al ritmo de clásicos del metal y rock, se desarrollaban grandes acrobacias que aumentaban en complejidad, tanto de técnica como adrenalina.


Posteriormente, al intenso rugir de las enormes bestias motorizadas, daba inicio el espectáculo más esperado de la noche: Los Monster Trucks. Su desfile inicial era acompañado por la emoción unánime del público que no dejaba de grabar desde sus celulares y alentar a los pilotos. Las maniobras de destreza y el intenso sonido del acelerador emocionaba tanto a grandes como a pequeños en todas las áreas desde donde se podía apreciar el show.
Al finalizar el evento de exhibición, se invitó a todo el público a pasar a la pista para convivir con los pilotos de motocross y tomarse fotos junto a los increíbles Monster Trucks estacionados.

Para terminar con broche de oro, la música regional no se hizo esperar y puso a bailar a las familias completas




