Una noche oscura y densa que hizo historia en Monterrey
Cobertura de Antonio Carlin/imágenes de Jesús María Guerra
Pentagram, Trouble y El Chivo reunieron en el Café Iguana tres generaciones del Doom Metal en una noche cargada de riffs, historia y culto al género.
El pasado viernes 4 de septiembre de 2026, el Café Iguana de Monterrey se convirtió en escenario de una noche oscura, lenta y densa, como pocas. Bajo el nombre de Night of the Living Doom, la ciudad recibió una fecha única que reunió a tres bandas fundamentales para entender la evolución del Doom Metal: la agrupación local El Chivo, los pioneros estadounidenses de Pentagram y, por primera vez en México, Trouble.
La noche comenzó cuatro minutos antes de la hora señalada con El Chivo, banda regiomontana formada en 2018 por Roi Zerda y Marco Gil, músicos con una amplia trayectoria dentro de la escena local.
Su propuesta, que combina Doom y Groove Metal, tiene claras influencias de nombres fundamentales como Trouble, Pentagram, Candlemass y, por supuesto, Black Sabbath.
La agrupación, que recientemente representó a México en Wacken, ofreció un set de aproximadamente 30 minutos basado en material de sus dos primeros álbumes. Ayahuasca, Burn the Sky, Dead Tree y Night Queen fueron algunos de los temas que ya forman parte del repertorio reconocido por sus seguidores.

Después llegó el turno de Pentagram, una de las bandas esenciales para comprender los orígenes del Doom Metal. Formada en 1971 en Alexandria, Virginia, la agrupación pasó durante décadas por el underground internacional antes de recibir finalmente el reconocimiento que su historia merece.
Al frente, Bobby Liebling se ha convertido en una figura de culto y en una influencia determinante para nuevas generaciones de músicos de Doom y Stoner. Después de décadas marcadas por cambios de alineación, problemas personales y numerosas altas y bajas, su figura terminó convirtiéndose en parte inseparable de la historia del género.
La presentación forma parte de la que ha sido anunciada como su gira de despedida, por lo que el público regiomontano recibió el concierto con una mezcla de emoción y nostalgia.
Durante aproximadamente una hora sonaron clásicos como The Ghoul, Review Your Choices, Walk the Sociopath, Sign of the Wolf y Forever My Queen, entre otros.
Para muchos seguidores, Walk the Sociopath se convirtió en uno de los momentos más destacados de la presentación.
Queda, sin embargo, una esperanza entre los fans: que esta despedida no sea realmente la última oportunidad de volver a ver a Pentagram sobre un escenario.


Trouble: una deuda saldada con México
La noche alcanzó su punto culminante con Trouble, banda formada en 1979 en Aurora, Illinois y considerada uno de los pilares fundamentales del Doom Metal.
Durante sus primeros años, la agrupación también fue asociada con el llamado White Metal debido a sus letras de fuerte contenido cristiano, una característica que la distinguió dentro de la escena y que contribuyó a construir su particular identidad.
Aunque surgieron años después de Black Sabbath, Trouble encontró desde sus inicios una identidad propia y una manera particular de desarrollar el Doom, convirtiéndose con el paso del tiempo en una banda de culto.
Actualmente, Rick Wartell permanece como integrante original, mientras que Kyle Thomas ocupa la voz y aporta una nueva energía sin perder la esencia del sonido clásico de la agrupación.
Y había un ingrediente especial: era la primera vez que Trouble se presentaba en México y en Monterrey.
El público pudo escuchar clásicos como At the End of My Daze, Pray for the Dead, The Skull, Assassin y, por supuesto, Psalm 9, uno de los temas indispensables de su repertorio.
El concierto llegó a su fin cerca de la medianoche, después de una jornada que cumplió con lo que prometía su nombre: una auténtica Night of the Living Doom.
Fue una noche oscura, lenta y densa, pero también una celebración de la historia de un género que continúa encontrando seguidores entre nuevas generaciones.
El Café Iguana fue testigo de un encuentro poco común: una banda local en ascenso, una leyenda que quizá se encuentra en su despedida y una agrupación histórica que finalmente cruzó la frontera para tocar por primera vez en México.
Una noche para recordar.
Y, como siempre, un reconocimiento a Dark Vission, por continuar apostando por eventos que mantienen vivo el espíritu del metal en Monterrey.




