Monterrey, Nuevo León. Durante la rueda de prensa del último día del Fan Fest, tuvimos la oportunidad de conocer un poco más sobre Kakalo. Al preguntarle sobre como dejó de ser un sueño para convertirse en su realidad cotidiana, el artista compartió que no llegó con una fecha exacta ni con un momento de película. Al contrario, confesó que todo ha sucedido de forma paulatina.
Desde los ocho años, contó, la música ha sido parte de su vida. Empezó tocando piano y guitarra, pasó por las rondallas, estudió la licenciatura en Música y, casi sin darse cuenta, fue construyendo el camino que hoy lo tiene sobre los escenarios. “Siempre ha sido el motor hacer buena música”, explicó, dejando claro que nunca persiguió la fama como objetivo principal, sino la posibilidad de crear canciones que conectaran con la gente.


Uno de los momentos que recuerda como un parteaguas fue cuando conoció a Carín León. En ese entonces tenía un estudio de grabación y comenzó a mostrarle las canciones que escribía. A partir de ahí llegaron nuevos artistas interesados en grabar sus composiciones y, más adelante, la invitación para iniciar su carrera como intérprete, faceta que ya suma alrededor de dos años.
Fue una respuesta honesta, sin pretensiones y muy coherente con el resto de la conversación. Aunque después habló de Tierra Trágame, de lo mucho que ha aprendido junto a Carín León, de su nominación al Latin Grammy y de las metas que tiene para los próximos años —como conquistar más escenarios internacionales y ganar un Grammy—, todo parecía regresar al mismo punto: hacer música desde el corazón.
Más que hablar del éxito como una meta alcanzada, Kakalo dejó la impresión de verlo como un camino que sigue construyéndose paso a paso.
Imágenes por: Arqueles Garcia


