La oportunidad donde una canción puede convertirse en el inicio de una carrera
Monterrey, Nuevo León. Detrás de cada artista consolidado hubo una primera vez: una primera canción, un primer escenario y alguien que decidió creer en su talento. Con esa idea, el Festival Internacional Santa Lucíapresentó la novena edición de Nuevo Talento Nuevo León, un concurso que durante casi una década se ha convertido en una plataforma para descubrir, impulsar y profesionalizar a las nuevas voces de la música mexicana.
La convocatoria ya está abierta y cerrará el próximo 30 de julio, invitando a compositores e intérpretes de cualquier género musical a compartir una canción original y mostrar aquello que los hace únicos.
Para Victoria Khüne, presidenta del Patronato del Festival Internacional Santa Lucía, este proyecto representa mucho más que una competencia.
“Detrás de cada video puede haber un artista que apenas está dando sus primeros pasos. Este concurso existe justamente para brindar esa primera gran oportunidad”, destacó.
Cortesía Arqueles Garcia
A lo largo de sus nueve años de historia, Nuevo Talento Nuevo León ha recibido más de 2 mil 600 participantes, quienes han encontrado en esta plataforma una ventana para mostrar su música y acercarse a la industria profesional.
Este año el jurado estará integrado por músicos y productores con amplia trayectoria como Jair Alcalá, Neto Roxs, Flip Tamez y Andreas Östberg, quienes no solo evaluarán las composiciones, sino que acompañarán a los participantes en un proceso de crecimiento artístico.
Uno de los momentos más interesantes de la conferencia giró alrededor de un reto que muchos artistas emergentes enfrentan: tener el talento para crear música, pero no necesariamente la experiencia para enfrentarse a un escenario con miles de personas.
Y es que los ganadores de este concurso pueden pasar de grabar una canción desde la intimidad de su cuarto a presentarse frente a una Macroplaza llena, compartiendo cartel con figuras como Siddhartha, Ximena Sariñana, José Madero o El Gran Silencio.
Ante este salto tan grande, Flip Tamez explicó que la preparación va mucho más allá de tocar una buena canción.
“Entrar a un estudio es como entrar a una especialización. No solamente es poner un micrófono enfrente del instrumento y grabar. Son horas de preguntas, de asesoría y de entender quién eres como artista”, comentó.
Cortesía Arqueles Garcia
Además, destacó que los participantes reciben un acompañamiento constante desde el momento en que envían su material, creando incluso una comunidad entre los propios músicos.
“No se trata de una competencia donde unos quieren ver caer a otros. Todos entienden que están luchando por desarrollarse en una época complicada y existe mucha empatía entre ellos”, señaló.
Por su parte, Victoria Khüne recordó que incluso los artistas con años de experiencia siguen sintiendo el peso emocional de un escenario tan emblemático como la Macroplaza.
“Después de tantos años de carrera, la Macroplaza todavía puede hacerte temblar las piernas”, expresó entre risas.
Andreas Östberg añadió una reflexión que resume el espíritu del concurso: el talento es fundamental, pero la preparación puede marcar la diferencia.
“Como en el deporte, entre más te preparas, más probabilidades tienes de llegar lejos”.
Los participantes deberán presentar una canción completamente original, interpretada con al menos un instrumento musical y grabada en video, dejando fuera las composiciones creadas con inteligencia artificial, pues el objetivo sigue siendo encontrar historias reales, emociones genuinas y voces auténticas.
Los tres finalistas llegarán a la gran final el 28 de octubre de 2026 en Monterrey, donde no solo competirán por premios como grabar en Victoria Records y presentarse en uno de los festivales comerciales más importantes del país, sino por algo aún más valioso: demostrar que una canción puede ser el comienzo de toda una vida dedicada a la música.
Porque muchas veces los grandes escenarios comienzan con un pequeño acto de valentía: presionar “subir video” y dejar que el mundo escuche tu historia.