Como un asalto a los sentidos esta secuela de la serie es garantía de entretenimiento que los iniciados en la saga saborearán y los que buscan acción y aventura con estos icónicos personajes disfrutarán.
Después de siete años desde la última película de STAR WARS en cines, se estrena THE MANDALORIAN AND GROGU. Para los que no tengan ni idea de que significa esto les digo que antes de esta entrega, los estudios LucasFilm habían estado contando historias a través de series para Disney+ en todos sus estilos expandiendo el canon y explorando las leyendas de esta gran franquicia.

Desde que Pedro Pascal interpretó a Din Djarin, el Mandalorian, en la serie del mismo nombre en 2019, su personaje ha sido construido magistralmente, haciéndolo contundente, transmitiendo tanta misticismo y carácter aún portando un casco y armadura que no le dejan mostrar la cara ni siquiera la piel descubierta el 95% del tiempo. La interpretación de Pascal raya en el estoicismo con este personaje, quien recuerda a la de Clint Eastwood en sus roles de vaquero en los spaghetti westerns que realizó. Lo acertado de este estilo y el subsecuente éxito de la serie, se debe también en gran parte al creador y director de esta cinta Jon Favreau; quien es un Rey Midas de la saga pues realmente aprecia el valor Star Wars y tiene un verdadero don para hacer películas de este género. Favreau ha sido muy acertado revisatando icónicos personajes de la saga en puntos clave de sus narrativas e introduciendo uno más: Grogu (o el pequeño baby Yoda, como se le identificó en su aparición en la serie) quién con su adorable silueta y graciosos modos cautiva la imaginación del público volviéndose instantáneamente entrañable. Todo esto hace parecer que el peso de toda la franquicia galáctica descansa en los hombros y visión Jon Favreau y el trabajo Pedro Pascal en este rol.

Es así como llegamos a THE MANDALORIAN AND GROGU, y para hacer una balanceada crítica de la película primeramente mencionaré todo lo bueno que le encontré a la cinta. Empezaré diciendo que desde el inicio me sentí inmerso en las emocionantes secuencias de acción distribuidas durante la función; vaya manera magistral de orquestar las persecuciones y combates de una escena a otra, y de un ambiente o locación a otro utilizando vehículos e íconos que resultan tan familiares del universo de Star Wars justificadamente y para deleite de los que con nostalgia gustosa ubicamos las referencias. El segundo acierto fue disfrutar nuevamente en pantalla a Pedro Pascal interpretando a este entrañable y respetado personaje de Din Djarin que emociona con su sola presencia y eleva la historia a niveles creíbles.



Tercero, y me temo que último acierto, la preponderancia dada al personaje de Grogu cuya realista actuación en pantalla fue una maravillosa conbinación de una marioneta práctica de millones de dólares con imagenes por computadora para suavizar el resultado especialmente en secuencia de acción. Grogu, como cada vez que sale a cuadro, es encantador y aporta el toque de humor de las aventuras del duo por la galaxia; fácilmente pudiera ver un compendio completo de sus ocurrencias y reacciones por horas —y de seguro hay alguno en YouTube. Tal vez fue justamente Grogu el único que tuvo mayor rango narrativo en su caminar como aprendiz de Jedi y miembro del clan de los Mandelorians.


Y ahora lo que siento que esta cinta quedó a deber.
La impresión que tengo es que esta película se sintió mas bien como un largo episodio en la continuación de la serie que como una película para verse en el cine; eso sí, se nota que le asignaron a la producción un presupuesto de película (165 millones de dólares) pero con la entrega deja el sabor de especial de televisión.
Restando en lugar de agregar, la historia no aporta eventos reveladores, ni lo sufientemente interesantes como para captar la imaginación, ya ni decir que tengan implicaciones que causen olas en los acontecimientos o personajes del universo expandido de Star Wars. Para colmo, no encontré en esta historia un genuino arco narrativo en ninguno de los personajes principales; estaba realmente expectante de lo que sería ver a Sigourney Weaver, una reina de la ciencia ficción, en la saga galáctica, pero su personaje parece desaprovechado.

Llegué a la sala IMAX muy entusiasmado, como cuando estaba por ver una película de Star Wars en el pasado; pero salí solo entretenido, no fascinado por lo que acababa de presenciar, como en aquellas ocasiones.
Por cierto, para los que se preguntan si tienen que ver las tres primeras temporadas de The Mandalorian o algo más del universo expandido de Stars Wars (que la tarea es larga y bastante) para entender y disfrutar esta película, les digo que aunque a Disney+ y Lucasfilm le encantaría que lo hicieras; yo diría que no es necesario ya que la historia si tiene un principio y un fin surtido de exquisitas secuencias de acción épica, pero puede que la disfrutes mas sabiendo un poco de los antecedentes de cada personaje.
THE MANDALORIAN AND GROGU, se estrenó en salas de México el 21 de mayo de 2026.

