Monterrey, Nuevo León. La tarde del domingo 29 de marzo, el Escenario Tecate Original en Tecate Pa´l Norte fue testigo de un momento esperado por muchos: la primera presentación en la ciudad de Djo, el proyecto musical de Joe Keery y la respuesta del público no dejó lugar a dudas: lleno total y una entrega absoluta desde el primer minuto.
Desde horas antes, los fans comenzaron a reunirse portando carteles, playeras con la leyenda “I love Djo” y banderas con el rostro del artista. La expectativa era palpable, y cuando finalmente apareció en el escenario, los gritos se convirtieron en una constante que no bajó en ningún momento de los más de 40 minutos de show.
El concierto fue una descarga de energía pura. De principio a fin, el público —en su mayoría jóvenes, pero también fans de distintas generaciones— se mantuvo completamente conectado con cada canción, creando una atmósfera donde la emoción colectiva se sentía en cada rincón. Parejas abrazadas, grupos de amigos cantando al unísono y seguidores en primera fila intentando captar cada instante, construyeron una experiencia que fue más allá de lo musical.

El set arrancó con “Awake”, marcando el tono de una presentación que combinó sonidos envolventes y una propuesta fresca. Temas como “Basic Being Basic”, “Fool”, “Delete Ya” y “Charlie’s Garden” mantuvieron la intensidad, pero fue “End of Beginning” uno de los momentos más esperados y coreados de la tarde, convirtiéndose en un auténtico punto de comunión entre artista y audiencia.
El recinto lució completamente abarrotado —literalmente no cabía un alfiler—, reflejo del creciente impacto de Djo y del entusiasmo por verlo por primera vez en Monterrey. A pesar de la multitud, la conexión se mantuvo cercana: un artista que, sin excesos, apostó por su esencia y logró transmitirla con claridad y profesionalismo.
Ovacionado en todo momento, Joe Keery dejó claro que su faceta musical no es un complemento, sino un proyecto sólido, con identidad propia y en pleno ascenso. Su propuesta, que mezcla sensibilidad, atmósferas y versatilidad sonora, encontró en Monterrey un público dispuesto a entregarse por completo.
Más que un concierto, fue un encuentro cargado de emoción, donde cada canción se convirtió en un vínculo directo entre Djo y sus fans. Una primera vez que, para muchos, ya es inolvidable.

Imágenes por: Arqueles García


