Monterrey, Nuevo León. El 90’s Pop Tour apareció en Tecate Pal Norte como ese plot twist que nadie vio venir pero que todos terminaron agradeciendo. Entre risas, bromas y mucha nostalgia noventera, dejaron claro que lo suyo no es solo recordar el pasado… es seguir dominando escenarios gigantes en pleno 2026.
Desde el inicio, el mood fue relajado: chistes sobre el calor, sobre “los que sí saben hablar” y hasta sobre cirugías y rodillas nuevas. Pero detrás del humor hay algo muy real: siguen llenando, siguen conectando y siguen siendo parte del soundtrack de generaciones enteras.

“Decían que el pop de los 90 era de plástico… pero el plástico es indestructible”, soltaron, y sí, fue de esos momentos que resumen todo. Porque ahí están: vigentes, reinventándose y compartiendo escenario con bandas actuales como si fuera lo más natural del mundo.
Lo más interesante es cómo describen su dinámica: no es solo un show, es una especie de familia musical. Un “ente” que se construyó desde giras en radio, presentaciones masivas y toda esa vieja escuela que hoy se siente casi mítica. Y esa energía —dicen— es lo que mantiene vivo el proyecto.
Pero quizá lo más poderoso es ver cómo su público también evolucionó. Antes eran fans jóvenes; ahora son papás… que llevan a sus hijos. Y ahora, esos hijos van solos. Una cadena generacional que pocas propuestas logran construir.
Sobre el futuro, no descartan nada: desde mezclar generaciones (¿90s vs 2000s?) hasta invitar artistas internacionales. Lo único claro es que el concepto sigue creciendo y reinventándose.
Al final, entre bromas de “ya me voy a ver a The Killers”, dejaron una cosa muy clara: el 90’s Pop Tour no es nostalgia… es resistencia pop en su máxima expresión.


