Monterrey, Nuevo León. Después de décadas, Ramón Vargas vuelve a Monterrey. Y no lo hace de cualquier manera: regresa con Fidelio, la única ópera de Ludwig van Beethoven, en una función única que ya se siente como un momento histórico.
La cita es el 25 de abril en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad pero más allá de la fecha, lo que realmente importa es lo que representa.
Porque aquí no solo hablamos de ópera.
Hablamos de volver al origen.



Ramón Vargas debutó en Monterrey hace más de 40 años. Y ahora regresa al mismo lugar donde empezó todo… pero convertido en una de las voces más importantes del mundo. Hay algo profundamente poético en eso.
Fidelio, además, no es cualquier obra. Es una historia de amor, lealtad y resistencia. De alguien que está dispuesto a arriesgarlo todo por salvar a quien ama. Y en tiempos como los que vivimos, ese mensaje no podría sentirse más vigente.
La producción reúne talento internacional, una orquesta en vivo —la OSUANL—, coro, más de 90 artistas en escena… y una propuesta que sitúa la historia en un contexto latinoamericano, acercándola aún más a nosotros.
Y como si fuera poco, Vargas debutará el papel de Florestán. Sí, debut mundial. Aquí. En Monterrey.
Hay eventos que sabes que no se repiten.
Este es uno de ellos.
Si nunca has ido a una ópera, esta puede ser la señal.
Y si ya lo hiciste… sabes que hay noches que se quedan contigo para siempre.




