El teatro tiene algo que ninguna pantalla puede replicar del todo. No importa qué tan avanzada sea la tecnología o cuántas plataformas existan para ver series y películas. Cuando se apagan las luces de una sala teatral, sucede algo casi mágico: una respiración compartida entre quienes están en escena y quienes están sentados esperando que la historia comience.
Esa sensación —la de estar frente a algo que ocurre aquí y ahora— sigue siendo uno de los milagros más humanos del arte y justo de eso trata Notre Dame de París, el musical inspirado en la obra de Víctor Hugo que hoy vuelve a tomar vida desde una mirada contemporánea del teatro mexicano.
En entrevista, el productor y actor Mauricio Roldán, quien además interpreta a Cuasimodo, y la actriz y cantante Dulce López, encargada de dar vida al ángel que guía al personaje, compartieron el proceso creativo detrás de esta nueva versión que habla de algo profundamente actual: la diferencia y la empatía.


Un clásico que sigue siendo actual
La historia de Cuasimodo es universal. Un joven que ha vivido prácticamente encerrado en la catedral de Notre Dame descubre el mundo exterior mientras enfrenta el rechazo, los prejuicios y la crueldad social.
Pero en esta versión hay un elemento especial: el ángel de Cuasimodo, un personaje que no aparece en la novela original y que funciona como su guía espiritual.
“Esta obra la empezó mi papá en 2001. Yo tardé años en decidir hacerla porque tengo que enamorarme completamente del espectáculo”, cuenta Mauricio. “Pero la música me atrapó. Es diferente a cualquier otro musical. Es única.”
La partitura fue creada por Ricardo Díaz, hoy una figura consolidada del teatro musical, quien compuso la música cuando tenía apenas 15 años.
Un personaje que exige todo
Para Dulce López, el reto fue enorme. Aunque muchos la conocen desde su paso por La Academia, su formación vocal tiene una fuerte base operística, algo que terminó siendo clave para el personaje.
“El ángel es muy exigente vocalmente y además tiene algo muy difícil de lograr: espiritualidad. El director me decía todo el tiempo ‘tienes que sentirte etérea para que el público también lo sienta’”, explica.


El proceso incluyó clases de historia del arte, análisis de la novela original y un entrenamiento vocal intenso para construir un personaje que no es del todo humano, pero que debe conectar emocionalmente con el público.



El teatro en tiempos de redes
Durante la charla también surgió un tema inevitable: el impacto de la tecnología y las redes sociales en el arte escénico.
Mauricio lo tiene claro:
“Las redes pueden ser difíciles, pero también son la herramienta que hoy permite que la gente descubra el teatro. A mí me está ayudando muchísimo para vender boletos.”
Más allá de la polémica sobre si el teatro compite o no con el mundo digital, ambos coinciden en algo: la experiencia teatral sigue siendo irrepetible.
Porque en el teatro todo ocurre frente a tus ojos.
Sin filtros.
Sin pausa.
Sin botón de repetir.
Además de las funciones, el equipo planea grabar el soundtrack del musical, algo que para ellos es fundamental. Así que estén muy pendientes para correr por el soundtrack original.



“El teatro es efímero”, explica Mauricio. “Pero la música queda. Cuando nosotros ya no estemos, la música seguirá.” y quizá esa es la verdadera esencia del arte escénico: crear algo que vive intensamente en el momento… pero que deja una huella que permanece.
Un show de gran calidad sumamente accesible. Para conseguir boletos pueden contactar al 52 55 3931 3890 y no perder la oportunidad de disfrutar en la increible CDMX la puesta en escena que se presenta cada sábado hasta el 11 de abril.
Agradecimiento especial a Sokol Producciones por hacer posible esta grata y reveladora entrevista.
Consulta la entrevista completa aquí:

