El pasado 3 de enero, Estados Unidos cerró el suministro de petróleo venezolano a Cuba tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, y el 29 de enero anunció una orden presidencial para imponer aranceles a quienes abastezcan de combustible a la isla.
Por su parte, Díaz-Canel aseguró este jueves que Cuba no recibe combustible del exterior desde diciembre debido a las presiones estadounidenses y advirtió que el bloqueo petrolero tendrá consecuencias graves para el país.
Expertos estiman que Cuba necesita alrededor de 110,000 barriles diarios de petróleo para cubrir su demanda energética, de los cuales Venezuela aportó en 2025 unos 30.000 barriles diarios, suministro que se vio interrumpido tras los recientes acontecimientos políticos y militares en la región.
Trump anuncia aranceles a países que vendan petróleo a Cuba
Trump firmó una orden ejecutiva que permite imponer aranceles a países que vendan petróleo a Cuba, aumentando la presión sobre La Habana y sus aliados.
Trump argumentó que el gobierno cubano ha adoptado políticas que “perjudican y amenazan” a Estados Unidos, incluyendo presuntos vínculos con actores considerados hostiles, como Rusia, China e Irán, así como con grupos terroristas transnacionales.
Además, destacó que Cuba mantiene prácticas represivas contra la oposición y limita la libertad de expresión de su población, lo que refuerza la decisión de declarar la emergencia nacional.
La orden se ampara en leyes federales que facultan al presidente para adoptar medidas económicas extraordinarias cuando una amenaza significativa afecta la seguridad nacional, consolidando un marco legal sólido para la implementación de los aranceles.
Impacto potencial
La medida busca presionar a terceros países que mantienen relaciones energéticas con Cuba y podría generar repercusiones diplomáticas y comerciales más allá de la isla. Se produce en un momento en que Cuba enfrenta una crisis energética severa, derivada de la reducción de suministros desde Venezuela y otros proveedores, lo que agrava la escasez interna de combustibles.
Analistas señalan que la orden no solo afecta la economía cubana, sino que también busca desincentivar el apoyo externo al régimen, obligando a otros países a reconsiderar sus relaciones energéticas con La Habana. El alcance real de los aranceles dependerá de futuras evaluaciones técnicas y decisiones de la administración estadounidense.


