Una noche de ternura y euforia en el Escenario GNP Seguros
Monterrey, Nuevo León. Hay conciertos que no solo se escuchan: se respiran, se sienten entre la piel y el pecho, se recuerdan con una especie de electricidad dulce. El de Guitarricadelafuente este lunes 24 de noviembre en Escenario GNP Seguros fue exactamente eso: un viaje emocional y sonoro en el que el valenciano confirmó que Spanish Leather no es solo un disco, sino un estado del alma.
La noche arrancó a golpe de adrenalina con “Full Time Papi”, abriendo el show como si estuviera rasgando una cortina de energía. Todo el venue se activó en un segundo: celulares arriba, ojos brillantes, pies moviéndose antes de que la mente lo registrara. Sin pausa, llegó “BABIECA!”, y ahí el público dejó la timidez en la entrada; era oficial: los regiomontanos estaba listo para bailar.





Con “Futuros Amantes”, el momento se volvió íntimo y expansivo a la vez. La gente se abrazaba, cantaba con el pecho abierto. Después, canciones como “Poses”, “Pipe Dream”, “Mataléon” y “Puerta del Sol” detonaron el verdadero descontrol: el instante en el que todos, sin excepción, dejaron sus bebidas en el piso para tener las manos libres y entregarse a ese ritmo híbrido entre pop, raíz y deseo.
La magia se multiplicó cuando, desde las primeras filas, alguien le lanzó un sombrero al escenario. El artista lo tomó, se lo puso y el recinto explotó en un grito unánime. Fue un momento sencillo, pero simbólico: el artista, tan conectado con su público, se volvió por unos segundos un regiomontano más.
Y luego vino uno de esos gestos que no se olvidan: Guitarricadelafuernte bajó del escenario para cantar entre la gente, acercarse a quienes lo han acompañado desde “La Cantera” y compartir una cercanía que pocas figuras de su talla suelen permitirse. Gritos, manos temblorosas, y un artista cantando a la altura de sus fans, literal y emocionalmente.






La segunda mitad del concierto sostuvo esa energía luminosa con joyas como “ABC”, “Mil y una noches”, “Agua y Mezcal”, y una de las más esperadas de la noche: “Guantanamera”, recibida como un himno.Para el cierre, “Quién Encendió” y “Sixty Nine” terminaron de sellar el ritual: sensualidad, nostalgia, baile suave con esa camiseta amarilla y una vibra que empapaba el lugar entero de emoción contenida.
Antes de despedirse, el artista compartió algo que hizo la noche aún más memorable: con este concierto en Monterrey, su gira por México llega a su tercio final. Después de Guadalajara, Ciudad de México, Puebla (donde se presentó en Tecate Comuna) y Monterrey, el cantante continúa su viaje por París, Nueva York, Los Ángeles, São Paulo y Lima, para luego regresar a México el próximo año para el Tecate Pa’l Norte, cerrando finalmente su tour en Madrid el próximo mes de octubre de 2026.
Imágenes por: Arqueles García


