Monterrey, Nuevo León. Rocco Posca es un nombre que ya suena con fuerza en Latinoamérica, y no solo por su talento musical, sino por la intensidad con la que vive y siente cada proyecto que abraza. Desde los 14 años, este joven artista argentino ha navegado entre giras, discos y escenarios, pero hoy se detiene un segundo para contarnos cómo se siente en este momento vital y artístico: “Creo que estoy en un momento de mucha gratitud por los frutos que estoy cosechando”, comparte con sinceridad.
Su camino ha estado marcado por la música, pero también por la actuación. Su participación en La Sociedad de la Nieve lo enfrentó a la nieve real, al frío, al hambre y a la emoción pura de interpretar a Moncho Sabella. “El grupo humano que se generó entre los chicos fue increíble, son mis hermanos, mi familia y Bayona… un grosso total. Filmar con él fue como ir a la universidad del cine”, comenta, mostrando la admiración que siente por quienes lo acompañan en su camino.
Pero Rocco no solo se detiene en lo artístico; su música refleja un viaje interno profundo. Su último álbum, El Amor Valiente (2025), nació en Tras la Sierra, Córdoba, rodeado de montañas, pumas y silencio. Allí, lejos de las expectativas externas, aprendió a escuchar su corazón. “El primer año que estuve allá tuve una sensación casi espiritual: la disolución de la personalidad, de las ambiciones. Descubrí que la alegría estaba en estar conectado con mi corazón”, explica. Esta conexión se traduce en canciones que son mapas de su vida: desde la meditación y el amor hasta la transformación tras un duelo.
Rocco también es un buscador de raíces. Su encuentro místico con el flamenco en Barcelona, donde desconocidos lo comparaban con Camarón de la Isla, lo marcó para siempre: “Fue un antes y un después. Desde ese momento no me alejé más del flamenco”. Esa sensibilidad se mezcla con su pasión por el folclore y los boleros mexicanos, que lo han recibido con los brazos abiertos en Guadalajara y Monterrey.
Colaborar con artistas como Lisandro o Diego Uma ha sido otro aprendizaje. “Compartir con otros te enseña maneras distintas de cantar lo mismo, que vos creías que era de un modo y de pronto decís: ‘ah, mirá, se puede hacer así’”, reflexiona, demostrando que la música es para él un terreno de experimentación y de comunidad.
Hoy, Rocco mira atrás y sonríe al recordar sus inicios en Niños del Universo. “Si le hablara al Rocco de 13 años, le diría que permanezca en el corazón, que confíe. Todo se va a abrir”, dice con serenidad, revelando que su camino artístico siempre ha estado guiado por la intuición y la paz interior.
El próximo 11 de octubre, Monterrey podrá vivir de cerca este viaje musical en el Foro Tims. Rocco promete un show que recorrerá sus cuatro discos y donde cada canción será un testimonio de su historia, su corazón y su amor por la música. Una invitación a escuchar, sentir y, sobre todo, dejarse llevar por un artista que vive lo que canta.
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