Monterrey, Nuevo León. En el marco del 30 aniversario de Conarte, la Fototeca Nuevo León, ubicada en el Parque Fundidora, presenta una exposición que reúne fotografías, las cuales son parte de un acervo histórico y contemporáneo que retrata la identidad del estado.
La muestra tiene su origen en la exposición realizada en 1996 con motivo del 400 aniversario de Monterrey, y hoy se exhibe con una selección que integra tanto imágenes históricas como parte de la colección contemporánea bajo resguardo de la Fototeca.



Entre los autores destacan Pedro Meyer, Juan José Cerón, Erick Estrada, Aristeo Jiménez, Juan Rodrigo Llaguno, Roberto Maldonado, Marcos Méndez, Javier Orozco, Alfredo Salazar, Javier Sánchez García Belli y otros importantes exponentes más, quienes a través de sus lentes documentaron festividades como la de los chocaleros en Galeana, la vida en el Barrio Antiguo y La Coyotera, así como retratos de habitantes y escenas que muestran la resiliencia y particularidad de la gente del norte.
La exposición incluye también trabajos de Alejandro Cartagena y Rubén Marcos, con su proyecto Identidad Nuevo León, donde retrataron habitantes de municipios como Linares, Cerralvo, China, Iturbide, Montemorelos, Escobedo, entre otros. Estas piezas han recorrido centros culturales en Querétaro, Puebla, Guanajuato y Jalisco, y forman parte de la colección permanente de la Fototeca.



Asimismo, se presentan colecciones integradas por piezas sueltas derivadas de exposiciones, donaciones y adquisiciones, con obras de Dyan Liu, Daniel Joseph Martínez, Alejandro Gómez de Tuddo, Guillermo Roel, Mat Jacob, Olivier Culmann, Rubén Gutiérrez, Juan José García y Conchita Benavides.
Durante la inauguración, Ricardo Márquez González, secretario técnico de Conarte, destacó la relevancia de este acervo:
“Es una mezcla de lo artístico y soberbio con la fotografía urbana y de naturaleza, contrapuesta a miradas más críticas y conceptuales. Una disciplina en constante crecimiento que será cada vez más privilegiada, en una era donde todos sentimos ser fotógrafos con un celular en la mano, aunque la magia verdadera sigue estando en estas piezas únicas”.
La exposición permanecerá abierta hasta noviembre de 2025 en la Fototeca Nuevo León, invitando a reflexionar sobre la memoria visual del estado y el poder de la fotografía como expresión cultural.




