La exploración de la naturaleza como refugio desde la perspectiva personal de la artista puede ser recorrida en el Museo de Arte Contemporaneo de Monterrey a partir de 12 septiembre.
“Entre Verde y Agua” es una amplia colección que revisa los 50 años de trayectoria de la austriaca Gerda Gruber en México desde su llegada en 1975.
En esta retrospectiva, con la curaduría de Daniela Pérez, se puede apreciar la exploración creativa de Gruber a lo largo de 113 esculturas y 30 dibujos que muestran el ejercicio de recolección y construcción de estructuras orgánicas elaborados con materiales hallados en la naturaleza y confeccionados como refugio, la cual es temática clave en la obra de la artista.






Gruber describe su residencia actual rodeada de un gran jardín selvático en Mérida, Yucatán, lugar donde halló hogar por su interés en las culturas prehispánicas de la región. Es en ese entorno donde puede adentrarse en su investigación personas sobre el tema del refugio y saciar de esta manera su inquietud y curiosidad por descubrir nuevos panoramas en estructuras tan sencillas, y a la vez complejas, como la semilla o el nido dada sus cualidades como refugio así como conservador y fuente de vida.
Llamó también la atención de la artista, para la confección de sus piezas, los procesos precolombinos en el uso de nobles elementos como la arcilla y el barro que son de gran influencia en el trabajo expuesto. Aunado a otros recursos como materia prima, las cuatro salas que contienen la obra de Gruber se han dispuesto por sus vínculos entre los materiales utilizados así como su línea discursiva particular; esto generó dos grandes aspectos relevantes en su obra: las relaciones posibles entre los materiales, y sus diferentes investigaciones y procesos.






La necesidad de anidarse en el espacio del museo, Gerda Gruber ha intervenido directamente las habitaciones con instalaciones ex profeso y las paredes del recinto incrustrando elementos semillas en hileras de dirigen al espectador a través de las salas que conforman esta exhibición.
Gerda ha preparado una experiencia rica en forma y textura, que invita a la contemplación y la reflexión de temas centrales en nuestro paso por la vida: su origen, su cuidado y preservación.






