Una historia fascinante y reflexiva al plantear la inmensidad del mundo contenida en la mente del individuo que los impactó.
Monterrey, Nuevo León. “La vida de Chuck” es una de esas películas que se disfrutan más si llegas en completo desconocimiento de lo que se trata. Es entonces que puedes ser sumergido en una trama que no revela inmediatamente su profundidad temática pero que te atrapa desde los primeros minutos con un primer acto tan inquietante como fascinantemente desconcertante.
Está cinta narra un recuento selecto de los eventos significativos en la vida común y ordinaria del personaje central: Charles Krantz (Tom Hiddleston). Sin embargo, es justamente en su normalidad que somos invitados a la reflexiva exploración de nuestros los sucesos clave en nuestras vidas, los cuales nos marcaron para así reconocer su calidad extraordinaria y de impacto para otros en nuestro mundo.


Es la línea de tiempo invertida de la historia lo que la vuelve impredecible, pero es un recurso cinematográfico efectivo para rendirnos al fútil esfuerzo de querer anticipar que rumbo tomará la narrativa. Me sentí en momentos genuinamente inquieto y sorprendido por saber que pasaría después en la siguiente escena.
Diversos personajes parecen llevar la trama en direcciones aparentemente dispersas pero intrigantes cuando en realidad están entretejiendo lazos en común con Chuck en esta narración libre y elástica que solo tendrían sentido para el protagonista. Nosotros como espectadores nos volvemos rápidamente interesados en seguir la hebra conductora de esta vida hasta el desenlace que nos aguarde.
El escritor y director Mike Flanagan, partiendo de un cuento corto del novelista de suspenso Stephen King plantea considerar estas preguntas: ¿qué es lo más significativo que nos ha pasado y cómo recordaremos esos momentos en nuestros últimos minutos de vida, y cómo será ese instante? ¿Qué estaría pasando por tu cabeza en ese momento de partir? Esto, considero yo, está bien logrado contando la historia con elementos fantásticos pero con un emotiva carga humana y embelesada con magistrales secuencias de genialidad artística. Un ejemplo de esto último y digno de admiración es la imperdible secuencia de baile en el segundo acto, la cual evoca al gran bailarín Fred Astaire y es pieza central para delinear al personaje principal de esta trama. Es increíble lo envolvente que puede ser la ejecución del movimiento al ritmo de percusión.
No puedo compartir más detalles sin atentar arrebatar el disfrute que es esta cinta encantadora y cautivante en la pantalla; basta decir que al finalizar quedan ganas de aplaudir.
“La vida de Chuck” se estrena en México el 21 de agosto 2025, es dirigida por Mike Flanagan e incluye en el reparto a Tom Hiddleston, Chiwetel Ejiofor, y Karen Gillan.




Excelente reseña 😃