“Cumbia por el mundo” es el título de su nuevo álbum que te llevará a un excitante viaje sonoro.
Monterrey, Nuevo León. Más allá de la moda del streaming y las playlists desechables, La Ronda Machetera nos recuerda que la música también se toca, se huele, se hojea y se siente. Con su nuevo álbum Cumbia por el Mundo, la banda abre un portal hacia esa época en la que comprar un disco era un viaje completo: abrirlo, descubrir el arte, leer créditos y dejar que el sonido te envolviera en unas buenas bocinas.
Pato Machete lo dice con emoción: “Me acuerdo perfecto cuando abrí por primera vez Disintegration de The Cure. Hasta recuerdo cómo olía el disco. Ese tipo de cosas eran protagonistas, te marcaban”.


Ese ritual vuelve con este nuevo material, cuidado hasta en los acabados tipo tornasol, evocando la época dorada de los vinilos y los CD’s.
Pero Ronda Machetera no es solo nostalgia. Es un homenaje vivo al maestro Celso Piña, una celebración de la amistad y un laboratorio musical donde caben desde la cumbia clásica hasta posibles futuras colaboraciones con artistas como Eli Guerra con Amores Perros, o duetos con voces como Lila Downs o la regiomontana Renee.
Cada canción tiene su propio universo visual, con videos cargados de personajes y narrativas que le dan otra vida a la música. Incluso hay un homenaje a “cuatro muertos en la calle”, uniendo danza, historia y memoria.
La Ronda Machetera no busca solo entretener: busca crear un viaje compartido. Como dice la banda: “Es una banda nueva, pero con toda la experiencia y los mejores músicos que conocemos”.
Un grupo que honra la tradición, pero que también se atreve a reinventarla, a salir de la zona de confort y a probar nuevos caminos.
Cumbia por el Mundo ya está aquí, y promete quedarse en tu memoria, como esos discos que huelen a historia y a futuro al mismo tiempo.



El proyecto une la voz y la visión de Paco Machete con el poder musical de La Ronda de Bogotá, y el resultado es un material que respeta las raíces pero no teme experimentar. Covers, fusiones, colaboraciones inesperadas y un arte pensado para viajar entre países y generaciones.
Pero lo mejor de todo es la invitación: volver a escuchar música de verdad. No en la prisa del streaming, sino con calma, con el álbum en las manos, con el olor a disco recién abierto, leyendo el librito y dejando que cada nota vibre en tus bocinas.
Porque este disco está hecho para eso: para disfrutarse en grande. Para encender la fiesta, para acompañar un viaje, para recordar que la música no solo suena: se siente.
Consulta la rueda de prensa dando click aquí:


