Con fuego, magia y fiesta se presentó Maluma en la Arena Monterrey coronándose como rey del candente reguetón urbano frente a las miles de solteras que prontas respondieron el llamado a bailar y gozar con el consagrado exponente del género.
Al caer la noche del 13 de agosto ya se empezaba a abarrotar la Arena Monterrey con la pasarela de cientos de chicas en tank-tops y shorts negros que desfilan por cada uno de los accesos al recinto. En el código de vestimenta para esta gran fiesta urbana destacaron el pelo largo suelto y las piernas descubiertas, las blusas con lentejuelas en tonos negro, dorado y plateado, los zapatos con plataforma y las uñas largas con diseños elaborados.
Adentro calentando motores, el venezolano MKC llamaba a la buya con su DJ set dotado de sampleos reconocibles y las constantes embestidas de percusión al tiempo que anunciaba que la noche daba para largo con un After Party en un club social al poniente de la ciudad.
Digno de notar fue un anuncio en las pantallas alentando e incluso obsequiando protección a los presentes para cuidar los oídos de los menores de 5 años que estuvieran en la arena. Se agradece el tacto y consideración de la producción para buscar que todos puedan disfrutar del show sin poner en riesgo la salud auditiva de los más pequeños en el concierto.
Como preámbulo a su salida y con la sala luciendo llena y oscurecida, una proyección monumental muestra el título de la gira entre fotos de Maluma a lo largo de diferentes facetas, así como las reflexiones del artista que delinean su visión del amor y de la vida que se asoman en sus letras, tales como “Aquí estoy yo” y “Sigo pensando en tu boca”.
La música de fondo que acompaña la proyección se empezó a transformar para volverse más incesante y festiva yendo en crescendo haciéndose cada vez más envolvente hasta llegar a un punto climático de éxtasis. Y entonces lo vemos a él. La figura de Maluma es proyectada desde fuera de la arena con un pronunciado abrigo de pelaje, lentes polarizados y su resplandeciente sonrisa desatando gritos ensordecedores al interior de la arena. Como en un video musical desarrollándose en vivo, la cámara avanza frente a Maluma quién se desplaza seguro y risueño por las entrañas del escenario. Se despoja del abrigo y queda con un saco beige cruzado para emerger al escenario entre una explosión de humo; se mantuvo en su lugar un momento para ser admirado y dar oportunidad a los presentes de tomar aire entre medio de gritos de júbilo.



De ahí en adelante, Maluma se entregó con tres corte al hilo rematando con “Carnaval” en medio de llamas y serpentinas flanqueadas por su letal escuadrón de bailarinas quienes se contonearon alrededor del seductor cantante colombiano.
+Pretty +Dirty es un planteamiento escénico donde Maluma parece estar rondando entre este estado dual donde más que adoptar un solo rasgo, él elige ser ambos: lindo y sucio logrando una mezcla intensa para convertirse en el sabor favorito de las mujeres que han venido a verlo actuar sobre el escenario.
Dirigiéndose al público de Monterrey, Maluma prende a las mujeres que le contestan con euforia la provocación que les lanza: “¿Dónde están las regias más mamacitas?”. La banda ejecuta el éxito “Marinero” y después en el reloj del setlist dieron las “11 PM” para de nuevo preguntar: “¿Dónde están las señoritas solteras, Monterrey?”. Mas gritos eufóricos dando lugar temas que desencadenan coreografías fiesteras y sinuosas. Las bailarinas contorsionan sus cuerpos alrededor de Maluma quien para este punto ya revela su tonificado torso tatuado que derrite a las presentes que no dejan de admirarlo y desearlo.

“¡Que se escuche hasta Medellín, Colombia”, grita el cantante entre canción y canción. A dueto, la gente corea y vibra con el tema “Chantaje” metiéndole candor y candela a la noche. “Felices los 4” es otro tema muy esperado y coreado por los presentes.
Con otro cambio de vestuario, la gente le grita,:“¡qué se encuere, qué se encuere!”. Maluma juguetonamente da indicios de acceder a la petición pero también reta al público y mejor ahí queda la cosa antes de escalar a mayores.
El show dió un giro más íntimo y personal cuando Maluma aprovechó para sincerarse y dirigirse a cada persona reunida en la arena.
“¿Cuántos de ustedes creen en el amor, Monterrey?”, dijo el cantante que era alumbrado por un solo cenital en el escenario “¿Y a cuantos de ustedes les han pagado súper mal? ¿Quién está despechado esta noche?“. Esta confesión dió lugar a temas lentos, nostálgicos y reflexivos que ofrecían consejo para tiempos de reto para las emociones.

Maluma, viendo la arena repleta con total sold out, reconoció la increíble energía del público y agradeció de corazón el amor que recibió de los regios en este quinto show de la gira en su paso por México. “¡Qué Chingón estar acá en Monterrey! Esta noche va a ser inolvidable; se los prometo”. Agradeció también a los nuevos fans que apenas lo están conociendo, pero hizo especial énfasis en reconocer a todos aquellos fans que han estado con Maluma asistiendo a shows desde el día cero.
Maluma ofreció un show completo de dos horas con multiples interacciones con el público en dos escenarios e incluso rindiendo homenaje al género regional mexicano.
Así fue la noche que Maluma se lleva en el corazón diciendo: “Ustedes, Monterrey, sin mas preámbulo, son el amor de mi vida”.






Imágenes cortesía de Apodaca Group @sr_villarreal_


