Incluso cuando no existen cifras concluyentes, resulta evidente que la comedia como género cinematográfico ha perdido espacio, fuerza y prestigio en los últimos veinte años. O al menos eso percibimos quienes crecimos en los años noventa, cuando era común que la cartelera —o nuestras pantallas domésticas— se llenaran de comedias absurdas que parodiaban grandes clásicos del cine. En esos tiempos, reírse en el cine no era una excepción, era parte del ritual cinéfilo.
Hoy, en cambio, la oferta cómica parece haberse desplazado a otros formatos más breves, más fugaces. Vivimos rodeados de memes, reels y videos de TikTok que nos arrancan carcajadas inmediatas, aunque muchas veces efímeras y extrañamente aleatorias. El humor se ha atomizado y, a veces, vuelto tan oscuro o absurdo que resulta difícil explicar por qué nos reímos.
En ese contexto, llega The Naked Gun (2025), secuela espiritual de la clásica comedia estrenada en 1988 (¿Y dónde está el policía?, como se tituló en Latinoamérica), aquella que dio pie a una saga irreverente, varias secuelas y una serie de televisión. Protagonizada ahora por Liam Neeson y Pamela Anderson, esta nueva entrega se inscribe en esa tendencia actual de revivir franquicias que nadie pidió… pero que, en este caso, sorprendentemente, funciona.
Lo esencial es esto: The Naked Gun 2025 es buena, divierte y refresca. No necesita más justificación. Su argumento es tan sencillo que la propia película se burla de ello desde el primer minuto —el artefacto que desencadena la acción se llama, literalmente, “PLOT device”— y lo que sigue es un desfile frenético de chistes que operan en todos los niveles posibles. Hay comedia física, parodia, autoreferencias, incorrección política y absurdismo total. Lo importante no es lo que pasa, sino cómo te hace reír lo que pasa.
Este tipo de comedia tiene un linaje claro. Películas como The Naked Gun y Airplane! no sólo marcaron época, sino que posiblemente sentaron las bases para la explosión de comedias absurdistas y de parodia que dominaron los inicios de los años 2000. Esta nueva entrega bebe directamente de ese estilo y lo revitaliza con cierta frescura que se agradece en una cartelera cinematográfica saturada de solemnidad y pretensiones “elevadas”.
Hacer reír no es sencillo. Hacerlo durante hora y media, menos. Y que además te haga salir del cine con la sensación de haber visto algo bien ejecutado es un logro del que pocas comedias pueden presumir hoy en día. The Naked Gun 2025 lo consigue, y por eso merece ser vista, no solo como una secuela nostálgica, sino como un recordatorio de que ir al cine a reír sigue siendo, también, igual de valiosp y enriquecedor que cualquier otra experiencia cinematográfica.
Búscala en tu Cinépolis de confianza a partir del 31 de julio 2025.


