Monterrey, Nuevo León. Apenas había pasado un día de descanso desde que la Luz de Stryper llegó a Monterrey y nos dio Catequismo Musical y este domingo 13 de julio por la tarde-noche los punks de antaño, nuevas generaciones, metalheads con playeras de The Misfits, chicas con el rostro pintado como catrinas, los estoperoles, botas de charol, y peinados rockabilly, todo eso se dejó ver para hacer una larga fila en la entrada de el mítico Café Iguana, ¿la razón? El regreso de Michael Emanuel, cantante norteamericano nacido en 1975; cantante que por ese nombre nadie reconoce, pero que en 1995 cambiará a Michale Graves, cuando se uniera a la legendaria banda de punk horror The Misfits.


Lo tenía en la sangre, y el destino estaba marcado: ambos Michale y los Inadaptados son de Nueva Jersey, Graves de Dumont, The Misfits de Lodi… así que para empezar su carrera y entrenamiento musical, Michale Graves se muda a Lodi para grabar una demo, y es entonces cuando el ingeniero Bob Alecca le comenta que, los Misfits están haciendo audiciones porque tienen la plena idea de regresar a la carretera y a dar conciertos, necesitaban un reemplazo que llene (o, al menos lo intenté) el lugar de Glen Danzig: Michale audiciona y se queda con el puesto; contaba con 19 años.
Con The Misfits tiene dos etapas, el debut y grabación del potente “American Psycho” (1995) y el “Evillive II”, un disco super raro ya que solo se hizo para miembros del club de fans oficial, nunca salió a la venta en tiendas de discos…. luego de una breve salida en 1998, en el 99 regresa para grabar “Famous Monsters” y se despide oficialmente de la banda en el 2001.
Desde entonces no ha dejado de hacer música, participar en múltiples proyectos (formó su propia banda Graves y, en 2001 graban su único disco “Web of Dharma”, y ha estado ligado a Gotham Road, Summer´s End y también en un proyecto con el icónico baterista de The Ramones; Marky Ramone), desde 2005 gira con su propia banda y su nombre, Michale Graves y ha grabado 9 discos…el último llamado “Keys” del 2019.


Este año, Graves cumple 50 años y, para festejarlo se lanzó a una gira latinoamericana para revivir sus grandes éxitos de la era Misfists, los de la era Danzig, y temas de sus discos de solista, toda su música, sin dejar de lado el tema del horror, el punk, monstruos, clásicos del Cine de la Serie B, y el rockabilly de los años 50s. La gira, llamada “Something Wicked Tour 2025” llega a tierras regias gracias a Dark Vission Entertainment, esta ocasión, y para su regreso a Monterrey, Graves se hace acompañar por Alex Kane en la guitarra, Johny Martin en el bajo y Mike Dupke en la batería, todos ellos jóvenes y sumamente precisos a la hora de tocar los 28 temas que nos regalaron esta noche de domingo.
A las 8.15 pm salieron al escenario, abriendo con “American Pyscho”, la gente coreó los coros, coreamos esta y muchas, muchas más… el Iguana poco a poco fue abarrotándose de público, punks y no tan punks de todas las edades; Michale vestido totalmente de negro, con sombrero (de esos de estilo “pachuco”) y su característico maquillaje en forma de calavera continuó uno por uno con esos, sus himnos del horror punk: “Speak of the Devil”, “Walk Among Us”, “Dig Up Her Bones”, la primera gran ovacionada de la noche; Michale siempre participativo y de buen ánimo, charlando e interactuando con su público (en español hasta dijo “Mucho calor”, ya con eso demostrando que habla más español que Michael Sweet), la gente del Café rápidamente colocaron abanicos de piso al lado del escenario, el show continuó con la misma intensidad. Los que aún teníamos calor, comprábamos cerveza fría y ¡listo…! Seguíamos coreando los temas que la banda interpretaba.


Hubo tres momentos destacables del concierto, el primero, cuando Michale alentó a los chicos de adelante a hacer un “circle pit” esa adrenalínica (y peligrosa a cierta edad) acción de correr en círculo a gran velocidad, los fans gustosos obedecieron y es que, la rola, era ideal para ello: “Mommy, ¿can I go out to kill tonite?” Uno de los más grandes himnos de la era Danzig con los Misfits, el otro momento, cuando se sentó a cantar en el borde del escenario, y pudo acercarse demasiado a los chicos de delante, o ¿ellos se acercaron a él? Una chica, al parecer al borde de la deshidratación llamó su atención y Michale tomando una botella de agua hizo que se la llegaran. Un gesto de alta calidad que nos deja ver la clase de tipazo y ser humano que es.



Los temas oldies de The Misfits seguían cayendo, “Hunting Humans”, “Helloween”, “Hybrid Moments” estas dos también celebradas y coreadas por todos y, por supuesto, una que todos estábamos esperando llegar: “Last Caress”. Quizá solo faltaron, de esa época, “Green Hell” y “We Are 138”. Faltando quince minutos para las diez el concierto terminó con una grandiosa y sorpresiva, para muchos, versión de “War Pigs” de Black Sabbath.
Una noche intensa y de enorme nostalgia, sin duda no fue un domingo cualquiera. Esperemos que no tardé demasiado en regresar, y ¿por qué no? ¿No sería increíble verlo de gira con los originales Misfits, todos juntos en el mismo escenario?


